El "llamado al altar", según Martyn Lloyd Jones...
El siguiente artículo es acerca de una entrevista que se le hizo al gran predicador y ministro, y escritor Martyn Lloyd-Jones acerca de los métodos de invitar al frente practicado en ese entonces por el popular Billy Graham. Su respuesta confirma el origen de esta práctica netamente evangélica y que no tiene raíces históricas Reformadas. El artículo en Inglés apareció en el sitio de "Banner of Truth" el 24 de Junio de 2003. Lo que sigue es la respuesta del Dr. Lloyd-Jones.
A principios de la década de 1970 el Dr. Martyn Lloyd-Jones fue el orador en una conferencia de ministros en los EE.UU. y en una sesión de preguntas se le hizo la siguiente pregunta:
P: “Durante los últimos años, sobre todo en Inglaterra, entre los evangélicos de la fe reformada, ha habido una crítica creciente al sistema de invitaciones que son usadas por Billy Graham y otros. ¿Justifica la Escritura el uso de tales invitaciones públicas o no?”
R. Bueno, es difícil responder a esta pregunta en un breve compás sin ser malinterpretado. Déjame respondorle así: La historia de este sistema de invitaciones es uno con el que ustedes deben estar más familiarizado que nadie, ya que comenzó aquí en lo Estados Unidos. Se inició en la década de 1820; el autor real de esto fue Charles G. Finney. Este hombre condujo a una gran controversia. Asahel Nettleton, un gran Calvinista y evangelista de éxito, nunca emitió un "llamado al altar", ni la gente pidió que fueran al "asiento ansioso." Estos nuevos métodos en 1820 ya fueron condenados por muchas razones por todos los que tomaron la posición reformada.
Una razón es que no hay evidencia de que esto se hizo en tiempos del Nuevo Testamento, porque en ese entonces se confiaba en el poder del Espíritu. Cuando Pedro predicó en el Día de Pentecostés bajo el poder del Espíritu, por ejemplo, no tenía necesidad de llamar a la gente hacia adelante en la decisión, ya que, como lo recuerde, la gente estaba tan conmovida y fueron afectados por el poder de la Palabra y el Espíritu que, efectivamente, interrumpieron al predicador, gritando, "Varones hermanos, ¿qué haremos?" Esa ha sido la actitud tradicional reformada hacia este asunto en particular.
En el momento en que comienzan a introducir este otro elemento, usted está trayendo un elemento psicológico. La invitación debe estar en el mensaje. Creemos que el Espíritu aplica el mensaje, por lo que confiamos en el poder del Espíritu.
Yo personalmente estoy de acuerdo con lo dicho en la pregunta. Nunca he llamado a la gente hacia adelante al final de mi discurso por este motivo; y existe un grave peligro de que la gente venga hacia adelante antes de que estén listos pasar adelante. Nosotros creemos en la obra del Espíritu, que Él convence y convierte, y él hará su obra. Existe el peligro de llevar a la gente a un "nacimiento", por así decirlo, antes de que estén preparados para ello.
Los Puritanos, en particular, tenían miedo de lo que ellos llamarían "una fe temporal" o "una falsa profesión." Hubo un gran Puritano, Thomas Shepard, que publicó una famosa serie de sermones sobre las diez vírgenes. El gran punto de ese libro era el hacer frente a este problema de una falsa profesión. Las vírgenes necias pensaban que estaban bien. Este es un muy gran peligro.
Puedo resumirlo al ponerlo de esta manera: Yo siento que esta presión que se pone a la gente a que venga adelante a “tomar una decisión” se debe en última instancia a una falta de fe en la obra y la operación del Espíritu Santo. Estamos para predicar la Palabra, y si lo hacemos correctamente, habrá una llamada a una decisión que viene en el mensaje, y luego dejamos al Espíritu para que actúe sobre las personas. Y por supuesto él lo hace. Algunos pueden venir inmediatamente al cierre del servicio para ver el ministro. Creo que siempre debe haber una indicación de que el ministro estará encantado de ver a cualquier persona que quiera hacerle preguntas o desea más ayuda. Pero eso es una cosa muy diferente de ejercer presión sobre la gente a venir al frente. Siento que es un error el poner presión directamente a la voluntad. El orden en la Escritura parece ser esto - la verdad se presenta a la mente, el cual mueve el corazón, y este a su vez mueve la voluntad."
Si eres evangélico, comparte con tu pastor acerca de esta práctica y su origen. Millones de evangélicos tienen miedo de aceptar esta verdad, como el Católico común y corriente, niegan que siguen una tradición.
por Caesar Arevalo
FUENTE: “Dr. Jones on the altar call” Banner of Truth https://banneroftruth.org/us/resources/articles/2003/dr-lloyd-jones-on-the-altar-call/
martes, 29 de septiembre de 2015
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Él guarda los pies de sus santos.
El camino es resbaladizo y nuestros pies son
débiles; mas el Señor guarda nuestros caminos y afirma nues- tros pies. Si con fe y obediencia nos entregamos a Él, Él mismo
se constituirá en nuestro custodio. No sólo mandará a sus ángeles para que nos guarden, sino que Él mismo guardará nuestras
salidas.
Él guardará nuestros pies de toda caída para
que no manchemos nuestras vestiduras, ni seamos heridos en nuestras almas, ni la causa de que blasfeme el enemigo.
Él guardará nuestros pies para que no yerren,
ni entremos por senderos de mentira o por caminos anchos
de locura, o por sendas mundanales.
Él guardará nuestros pies para que no se
hinchen con la fatiga del largo caminar, ni se hieran por la aspereza
del sendero.
Él guardará nuestros pies de las heridas; de
hierro y metal será nuestro calzado, de suerte que aun cuando tuviéramos que poner nuestros pies sobre el filo de una espada,
o sobre serpientes ponzoñosas, no se ensangrentarán nuestros
pies, ni seremos envenenados.
Finalmente, Él librará nuestros pies de la
red. No seremos envueltos en los lazos de seducción que nos tienda el enemigo solapado de nuestras almas.
Fortalecidos con esta promesa, corramos sin
cansancio y sin temor. El que guarda nuestros pies los guardará
con eficacia.
sábado, 4 de julio de 2015
Esgrimiendo el estandarte de la verdad
Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Juan 17:17
La santificación empieza en la regeneración. El Espíritu de Dios infunde en el hombre ese nuevo principio vital por el cual llega a ser "nueva criatura" en Cristo Jesús. Esta obra que empieza en el nuevo nacimiento, prosigue en dos modos: Por la mortificación, mediante la cual por las concupiscencias de la carne son dominadas y sujetas y por la vivificación; por lo cual la vida que Dios puso en nosotros será transformada en una fuente de agua que salte para vida eterna. Esta obra prosigue día a día en lo que se llama "perseverancia", en virtud de lo cual el cristianano es preservado y conservado en estado de gracia y se le hace abundar en buenas obras para alabanza y gloria de Dios; y por fin esta obra alcanza su perfección en la gloria, cuando el alma purificada del todo, es llevada a habitar a la diestra de la Majestad en las alturas, con los santos. Pero aun cuando el Espíritu de Dios es, como acabamos de decir, el autor de la santificación, hay, empero, una agencia visible que no debe pasarse por alto."santifícalos" -dice Jesús- "en tu verdad; tu palabra es verdad" son muchos los pasajes de la Escritura que prueban que la palabra de Dios es el instrumento de la santificacíón. El Espíritu de Dios lleva a nuestra mente los preceptos y doctrinas de la verdad y los aplica con poder. Estos preceptos oídos y recibidos en el corazón, obran en nosotros el querer y el hacer por la buena voluntad de Dios. La verdad es la que santifica, y si nosotros no oímos o no leemos la verdad no creceremos en santificación. Solo progresamos en la vida perfecta si progresamos en el conocimiento perfecto. " Lámpara es a mis pies tu palabra,
Y lumbrera a mi camino." No digas con error "es solo asunto de opinión". Nadie consiente un error de opinión sin que tarde o temprano tolere un error en la práctica. Esgrime la verdad. C.H. Spurgeon
miércoles, 10 de junio de 2015
Gracia y gloria dará Jehová.
No hay cosa que tanto necesitemos como
la gracia, y ésta se nos ofrece gratuitamente. ¿Hay algo tan gratuito
como un don? En este día recibimos el don de la gracia que
sustenta, corrobora, santifica y sacia. Hasta hoy nos ha dado la
gracia de cada día; por lo que respecta a lo futuro, estemos ciertos
de que no nos faltará. Si la gracia es escasa, la culpa está en
nosotros, porque el Señor no es tacaño, ni tardo para dar en
abundancia. Podemos pedir todo cuanto queramos sin que seamos
rechazados. Da con abundancia y no con reproche.
Tal vez el Señor no nos dé oro, ni bienes
materiales, pero nos dará su gracia; tal vez nos envíe pruebas,
pero nos acompañará con su gracia en proporción de las mismas.
Tal vez sea nuestra vocación trabajar y sufrir, pero indudablemente
obtendremos cuantas gracias nos sean necesarias.
Considerad ahora lo que sigue a esta gracia,
«la gloria». Todavía no necesitamos la gloria, ni somos aptos
para ella; pero se nos dará en tiempo oportuno. Después de haber
comido el pan de la gracia, beberemos el vino de la gloria.
Tenemos que atravesar el lugar santísimo que es la gloria. Estas
palabras «y gloria» son suficientes para inundarnos de alegría.
¡Un poco de tiempo todavía, muy poco, y después la gloria para
siempre!
C.H. Spurgeon
viernes, 10 de abril de 2015
El sol que nacerá no será un sol cualquiera.
Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el sol de justicia y en sus alas traerá salvación.
Malaquías 4:2
Esta promesa alentadora, cumplida ya en
la primera venida de nuestro glorioso Salvador, tendrá perfecto
cumplimiento en su segunda venida: sin embargo, es una promesa
de aplicación cotidiana. ¿Vives, lector, en la oscuridad?
¿Notas que esa oscuridad va haciéndose cada vez más profunda?
No desmayes, porque aún tiene que brillar el sol. La noche
es más sombría cuando se acerca el alba.
El sol que nacerá no será un sol cualquiera.
Es el Sol de Justicia que irradiará santidad. Viene a regocijarnos
con los resplandores de su justicia y misericordia, no a quebrantar
ley alguna para salvarnos. Jesús es la manifestación de la
santidad y amor de Dios. Cuando venga, nuestra liberación será
cierta porque es justa.
Nuestra pregunta debería ser esta: ¿Tememos
el nombre del Señor? ¿Reverenciamos al Dios vivo y andamos
en sus caminos? Si así es, la noche para nosotros será de
corta duración, y cuando llegue la mañana, la enfermedad y la
tristeza desaparecerán para siempre de nuestros corazones. Nuestra
herencia será luz, calor, gozo y claridad; después vendrá la
salud de toda dolencia y desaparecerán todas las preocupaciones.
¿Ha resplandecido Jesús sobre nosotros?
Gocémonos de este sol. ¿Ha escondido su rostro? Estemos ciertos
de que, a manera de sol, resplandecerá sobre nosotros.
C. H. SPURGEON
sábado, 28 de febrero de 2015
Buscando que la Iglesia aproveche sus tesoros
Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mateo 6:32
Un altísimo porcentaje de la Iglesia llamada Iglesia del Señor Jesucristo (evangélicos), corren en busca de lo que buscan los no creyentes; frecuentemente estos "creyentes" envidian a los ricos y no se percatan de los problemas que acarrean las riquezas. Los no creyentes buscan con afán todas las cosas de este mundo y lo hacen porque no conocen mejores cosas, se afanan por tener este mundo, porque son extranjeros para el otro; están ansiosos y preocupados por estas cosas, porque están sin Dios en el mundo,( En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Efe. 2:12) y, por ello, no saben nada de la providencia divina. Tienen sus ídolos, los adoran y les sirven pero no pueden confiar en ellos.
Hay muchas personas que son ricas y prosperas exteriormente pero vacías por dentro y aquí me estoy refiriendo a los que por Gracia de Dios son prósperos dentro de la Iglesia, no han logrado poner las riquezas al servicio de Dios. El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación; pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba. Stg 1:9-10, la prosperidad trae muchas tentaciones y puede acarrear muchos problemas, por eso mismo es una verguerza para los cristianos el que, al poseer principios más nobles anden como andan los gentiles, los mundanos, y llenen su cabeza y su corazón con las mismas cosas de ellos. varios textos en la Biblia nos hablan de la gente que obtienen lo que quieren. lo que la mayoría de la gente quiere frecuentemente es algo egoísta que sin lugar a dudas les haría daño obtenerlo. Entonces cuando Dios les da lo que quieren se convierte en un castigo severo. "Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí. Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos. Sal.81:11-12.". Bernard D Clairvaux dijo:" no me dejes tener una miseria como esa; porque darme lo que yo quiero tener, darme lo que mi corazón desea es uno de los juicios más horrendos en el mundo." sin duda hay muchas cosas que la Iglesia debe aprender, sin duda son lecciones difíciles, pero en la escuela en la que nos hemos matriculado por Gracia de Dios, nos es necesario tener encuentra todas estás cosas
Un altísimo porcentaje de la Iglesia llamada Iglesia del Señor Jesucristo (evangélicos), corren en busca de lo que buscan los no creyentes; frecuentemente estos "creyentes" envidian a los ricos y no se percatan de los problemas que acarrean las riquezas. Los no creyentes buscan con afán todas las cosas de este mundo y lo hacen porque no conocen mejores cosas, se afanan por tener este mundo, porque son extranjeros para el otro; están ansiosos y preocupados por estas cosas, porque están sin Dios en el mundo,( En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Efe. 2:12) y, por ello, no saben nada de la providencia divina. Tienen sus ídolos, los adoran y les sirven pero no pueden confiar en ellos.
Hay muchas personas que son ricas y prosperas exteriormente pero vacías por dentro y aquí me estoy refiriendo a los que por Gracia de Dios son prósperos dentro de la Iglesia, no han logrado poner las riquezas al servicio de Dios. El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación; pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba. Stg 1:9-10, la prosperidad trae muchas tentaciones y puede acarrear muchos problemas, por eso mismo es una verguerza para los cristianos el que, al poseer principios más nobles anden como andan los gentiles, los mundanos, y llenen su cabeza y su corazón con las mismas cosas de ellos. varios textos en la Biblia nos hablan de la gente que obtienen lo que quieren. lo que la mayoría de la gente quiere frecuentemente es algo egoísta que sin lugar a dudas les haría daño obtenerlo. Entonces cuando Dios les da lo que quieren se convierte en un castigo severo. "Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí. Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos. Sal.81:11-12.". Bernard D Clairvaux dijo:" no me dejes tener una miseria como esa; porque darme lo que yo quiero tener, darme lo que mi corazón desea es uno de los juicios más horrendos en el mundo." sin duda hay muchas cosas que la Iglesia debe aprender, sin duda son lecciones difíciles, pero en la escuela en la que nos hemos matriculado por Gracia de Dios, nos es necesario tener encuentra todas estás cosas
sábado, 14 de febrero de 2015
¿Estás viviendo esto?
Solo pueden ser contados como amigos fieles de Cristo aquellos que son sus siervos obedientes.Y la única obediencia aceptable al Señor es la obediencia total.
Juan tenia bien grabado este mandamiento y en sus cartas resume toda la ética del creyente.
Aquí tenemos, no solo el motivo, sino también el nivel, del amor que ha de existir entre los creyentes.
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